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2015-04-22

FRUSTRACIÓN Y FELICIDAD

Ayer en Lauaxeta Ikastola, los padres de alumnos de infantil, tuvimos la ocasión de reflexionar gracias a la charla acerca de la sobreprotección y frustración en la infancia. De la mano de la psicóloga y doctora en psicología Angela Magaz, aprendimos que los bebés necesitan efectivamente ser sobreprotegidos, pero los niños necesitan ser protegidos y que el desarrollo que nuestros hijos tengan en sus vidas, dependerá de las bases que establezcamos ya desde la etapa infantil.
Aprendimos que nuestra tendencia natural es la de querer que nuestros hijos-as sean felices, todo el tiempo posible, pero que sin embargo, que eso sea así, lejos de lo que podamos pensar en un primer momento, es perjudicial para ellos y puede derivar en que precisamente al final, no acaben siendo tan felices como podrían. 
Y es que no necesitamos más que recordar las dificultades que cada uno de nosotras/os hemos pasado en nuestras vidas y lo mucho que hemos podido aprender de ellas.

Enfocado así, descubrimos que no existen emociones positivas y negativas, sino que todas guardan algo de utilidad y nos sirven para crecer.
En ese sentido, el enfado, la ira, la rabia de nuestros hijos, además de ser algo natural, les enfrenta con la frustración y les hace desarrollar habilidades para la negociación, para defender sus intereses y para lograr aquello que desean y les abre la posibilidad de entender lo que hay de bueno en eso que a corto plazo no desean. Les ayuda a resolver conflictos, a enfrentarse con los problemas, … y todas esas competencias, son muy necesarias para su felicidad.

Esta visión nos ayuda a reinterpretar sus quejas, sus enfados o sus discusiones, a respetarlas, como expresión de su punto de vista y de su identidad, a entenderlas como una emoción natural y a pensar que lejos de hacernos sentir mal porque no conseguimos que sean felices en ese momento, esos episodios son pilares muy significativos para su desarrollo y bases importantes para lo que buscamos en última instancia: que sean felices.
Gracias por ayudarnos a llegar a esta conclusión.
#Lauaxetaikastola #educación